Un pedacito de arena y un cielo gigante nos encontraron contandonos vidas..
Para Maria, el aire que respira todos los días.. Para mí, Lore, el que llevo en los poros aun abiertos desde hace un par de años... A muchas distancias y un oceano entre medio estamos las dos, paradas frente a la luna o el sol que nos hace de espejo.. Y ahi estamos, inventando formas a las nubes, y buscando rincones escondidos..
Un pequeño espacio que inventamos para compartirnos cosquillas al alma..
Un bichito de luz que abra camino..
Maria y Lore